Las entidades continúan enfrentando una incertidumbre significativa provocada por el entorno macroeconómico y geopolítico actual, como resultado de importantes interrupciones en la cadena de suministro global, los precios de la energía y la escasez de mano de obra. Estas condiciones han llevado a las empresas a adaptar sus estrategias de cierre financiero bajo el marco de las Normas Internacionales de Información Financiera (iGAAP).
El reporte financiero de cierre es un momento crucial para reflejar con precisión el impacto de estos desafíos en los estados financieros. Las empresas deben evaluar y ajustar sus estimaciones contables, tales como provisiones para cuentas incobrables, depreciación de activos y pasivos contingentes. Además, la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas requiere una revisión constante de las políticas de cobertura y gestión de riesgos.
La transparencia en la comunicación de estos efectos es esencial para mantener la confianza de los inversores y otras partes interesadas. Las entidades deben proporcionar divulgaciones claras y detalladas sobre cómo las condiciones actuales afectan sus operaciones y resultados financieros. Esto incluye explicar las suposiciones y juicios críticos utilizados en la preparación de los estados financieros.
Asimismo, la adopción de tecnologías avanzadas y la automatización de procesos contables pueden mejorar la eficiencia y precisión del cierre financiero. Estas herramientas permiten una recopilación y análisis de datos más rápidos y exactos, ayudando a las empresas a responder ágilmente a las condiciones cambiantes del mercado.
En conclusión, el entorno desafiante actual exige un enfoque meticuloso y adaptable en el cierre financiero bajo iGAAP, asegurando que los informes reflejen fielmente la realidad económica y permitan a las partes interesadas tomar decisiones informadas.